Vacunar: prevenir es cuidar.

Cuando sos mamá, tus sentidos se alinean para cuidar a tu hijo. Prevenir es parte de ese cuidado e implica tomar medidas para evitar riesgos.

Por eso, además de usar sillitas especiales para el auto, alejar elementos cortantes y tapar los enchufes, es posible evitar que tengan algunas enfermedades serias, vacunándolos. Y de esta manera, también cuidamos a otros.

Cuando nos vacunamos, una pequeña cantidad de virus o bacterias, con su capacidad de daño atenuada, ingresa a nuestro organismo. El cuerpo reacciona generando las defensas necesarias para que, en el caso de un ataque futuro se evite la enfermedad o disminuya su gravedad. Por ello, la mayoría de las vacunas se aplican a los más pequeños.

También los adultos debemos recibir vacunas, en especial las embarazadas para proteger su salud y las de sus bebés.

El Calendario Nacional de Vacunación contempla distintas vacunas para lograr una protección eficaz. Las vacunas incluidas son obligatorias, gratuitas y se aplican en los vacunatorios, centros de salud y hospitales públicos del país. Pero siempre, ante cualquier duda, consultá a tu pediatra o al médico de la familia.

Para más información: http://www.argentina.gob.ar/salud/vacunas.

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