Dormir bien: ¿un sueño posible?

A veces nos despertamos con la sensación de que tuvimos una pésima noche de sueño.

Cuando dormimos nuestro cuerpo no se apaga, solo funciona distinto. Porque durante el sueño se suceden en nuestro cuerpo funciones que tienen que ver con el aprendizaje, la consolidación de la memoria, el crecimiento, la recuperación de la energía, la restauración de nuestro organismo y la defensa contra diversas enfermedades. Junto con la alimentación y la actividad física, el sueño adecuado es uno de los pilares de los estilos de vida saludables, que se asocian a una buena calidad de vida y al mantenimiento de la salud.

Dormir poco o mal.

Impacta desfavorablemente en nuestro estado de ánimo y en las relaciones con nuestros pares. A largo plazo, los trastornos de sueño aumentan el riesgo de padecer diversas enfermedades como obesidad, diabetes, deterioro cognitivo, problemas cardíacos entre otros.

La adopción de diversos hábitos saludables de sueño, puede mejorar nuestro dormir, aumentando así nuestra calidad de vida y nuestra salud en general.

Por ello, te sugerimos:

- Adoptar tiempos regulares de acostarse y levantarse..

- Una siesta corta alejada de nuestro periodo de descanso principal puede ayudarnos a continuar mejor la jornada.

- Evitar la ingesta de café y comidas copiosas antes de acostarse.

- Realizar actividad física en forma regular, pero evitar hacerla antes de dormir.

- Utilizar ropa para dormir y ropa de cama confortable.

- Mantener el cuarto a una temperatura agradable, bloqueando la entrada de luz y ruidos.

- Evitar el uso de la cama para comer, trabajar y otras actividades recreacionales, incluyendo el uso de pantallas.

Siempre es recomendable una consulta médica temprana, para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.

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