LOS RIESGOS DE LAS “DIETAS MÁGICAS”.

Las dietas “mágicas” (muy estrictas) no son la verdadera solución al exceso de peso, porque no pueden sostenerse en el tiempo.

Estas dietas no tienen en cuenta los hábitos, las costumbres ni la vida social. Cuanto más monótonas y limitadas son, más rápido se abandonan y por ende, más rápido se recupera el peso perdido. Esto dará como resultado el famoso “efecto rebote” obteniendo un peso mayor que el que tenía antes de comenzar dicha dieta.

Estas dietas no tienen en cuenta los hábitos, las costumbres ni la vida social. Cuanto más monótonas y limitadas son, más rápido se abandonan y por ende, más rápido se recupera el peso perdido. Esto dará como resultado el famoso “efecto rebote” obteniendo un peso mayor que el que tenía antes de comenzar dicha dieta.

Lograr una alimentación balanceada y equilibrada no es algo que se pueda generar de un día para el otro, no es algo mágico, pero se puede lograr si nos vamos proponiendo pequeños objetivos. De eso se trata el verdadero cambio

ALGUNOS CONSEJOS PARA COMENZAR CON EL CAMBIO DE HÁBITOS:

- Hacer 4 comidas equilibradas, no pasar hambre.

- Comer todos los grupos de alimentos, asegurándose que siempre haya frutas en desayuno y merienda; y verduras, en almuerzo y cena.

- No comer hasta sentir saciedad extrema. Siempre dejar un “huequito” en la panza.

- No eliminar las comidas “poco sanas” que nos generan placer, pero sí achicar las porciones y dejarlas para ocasiones especiales.

Laura Romano

Lic. En Nutrición, MN 5992

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